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Sunday, November 18, 2007

Recuerdos


No sé por qué parecen llenas de magia melancólica las cosas pasadas; no se lo explica uno bien; se recuerda claramente que en aquellos días no era uno feliz, que tenía uno sus inquietudes y sus penas, y, sin embargo, parece que el sol de entonces debía brillar más, y el cielo tener un azul más puro y más espléndido. (Pío Baroja, 1911)

5 comments:

cacho de pan said...

no son los colores precisamente, son los sentimientos, los sentidos...aunque baroja lo dice tan bien!

nomecentro said...

Si en lugar de llegar a explicarse las cosas, los maestros como Baroja hablan de causas misteriosas que se les escapan, no sé quién podría aspirar a conocerlas.

zbelnu said...

Qué curioso, yo me hice esa misma pregunta hace un tiempo en mi blog y no sabía que Baroja lo había pensado. Y tal vez muchos otros. Yo me preguntaba si sería algo asociado a lo que no pudo ser.

zbelnu said...

Ahora veo tu comentario. Pero, Nmc, no crees tú como Chéjov que el escritor debe mostrar su perplejidad porque el mundo es complicado y sólo los estúpidos pretenden comprenderlo? Digamos que esa sería una diferencia clave entre Baroja y Paulo Coelho, por ejemplo. El primero un escritor, el segundo un estúpido que da recetas.

nomecentro said...

El que Chéjov no sea un acumulador de conclusiones no hace protestar a mi avaricia de respuestas. Esa mirada penetrante sólo la logra un indagador empeñado. Lo que queda explicado a su manera acaba siendo mucho. La disminución de la capacidad de captar brillo de la mirada, más que asociarla a lo que no pudo ser (oportunidades únicas en su género), tiendo más a aplicarla a los límites futuros de lo posible. Las opciones no escogidas cierran puertas, disminuyen el horizonte y lo que una vez fue una enorme riqueza de posibilidades. La frase de Baroja está en el intrascendente librito de aventuras del jovencito Shanti Andía. Resalta en medio de un llamativo paréntesis haciendo balance de adulto acomodado. Recuerda a David Copperfield mirando las olas.