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Wednesday, September 10, 2008

Acercamiento

La Strada (1954). La frágil y asombrada Gelsomina (Giulietta Masina) entra en un mundo nuevo y deshumanizado. Foto: Otello MartinelliA Fellini, tantas veces irrespetuoso con las formas externas de la Iglesia, le escribían mucho los creyentes, convencidos de su gran humanidad. Hubieran deseado llegar a un lugar de encuentro que suavizase sus críticas. Escribió a un religioso que incluso a través de una angustia o de la dulzura de una lágrima, se puede entrever a Dios, su amor, su gracia, no como un arrebato de fe teológica, sino como una profunda exigencia del alma. Tampoco esa vez se guardó un reproche. Sólo así me parece que soy honrado con aquellos que sufren y que no traiciono con humanas divagaciones -tan sólo ricas en promesas y cálculos- a los que siempre han sido apaleados en la vida, explotados, maldecidos, desgraciados.

5 comments:

nacho lillo said...

Brindo por Fellini y por la visión personal y su fidelidad. El acercamiento es en ciertas dimensiones abandono y pérdida, no se puede ceder en el camino ni un rodeo

cacho de pan said...

hola...vengo a saludarte retribuyendo tu visita.
Mi gato se llama Federico.

nomecentro said...

Para mí, que salí sólo un po' italiano, mi Federico fue siempre Lorca. Cuando Fellini explicaba la fríamente recibida Giulietta, la asociaba a Cabiria y decía que ambas luchaban (no que se esforzaban) por comprender la religión, el amor y el misticismo por ese orden.

Con olor a canela said...

"... divagaciones tan solo ricas en promesas y cálculos...". Me he quedado mascullando esta frase... gracias.

nomecentro said...

Tratar de influir en su personalísima concepción del arte parece ahora un ingenuo y vano intento. Cuando la izquierda criticó su pérdida de compromiso con el neorrealismo parecían echar de menos la lucha de sus personajes por agarrarse a su humanidad.